DESDE QUE ERAS UN GAMETO
Desde el instante en que eras
solo un espermatozoide
ya sentías gusto por
el licor y el alcaloide.
Desde ese instante también
es tu embaucadora estampa,
pues tu carrera a la vida
la ganaste haciendo trampa.
Desde que eras un gameto
y estabas en el testículo
ya eras un tipo malo,
aborrecible y ridículo.
Desde que participabas
en la eyaculación
ya demostrabas tus dotes
para el vicio y la traición.
Luis Bárcena Giménez
0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario, se mostrará cuando sea aprobado.